Recuerdo de los ataques de risa que le daban ocasionados por las risas de mi mamá, mi tía Emma y mi hermana, recuerdo como me enseñaba a remover el sacate del jardín metiendo la mano entre la maleza sin miedo a que le picara algún insecto.
A mi abuelita le gustaba ver películas de la India María, le gustaba la canción de "Solamente una vez" que le cantamos el día de su sepelio mientras bajaban lentamente el féretro.
Decían que era como una hormiguita por que siempre andaba de aquí para allá, yendo al mercado, viniendo de la tienda, yendo con mi tía Emma, regresando de algún lugar, siempre ocupada, siempre haciendo algo.
Se me fue el último de mis ancestros (abuelos) dejando en mi recuerdo y en mi corazón como también lo hicieron mi abuelito Carlitos y mi abuelita Petrita (a mi abuelito Casimiro no lo conocí) un amor inconmensurable.