domingo, julio 04, 2010

Chip del hospital

Querido Diario...

El jueves de la semana antepasada cumplí 32 años de vida, mi linda novia me compro un pastel y también mi jefa (una de tantas) y mi hermana favorita. Los primeros dos los partí en la oficina y el tercero tuvo que quedarse para después por que mi padre se tuvo que quedar hospitalizado (again) por que en su sesión de hemodiálisis le detectaron un riesgo de paro cardíaco (o al menos eso fue lo que entendí que le dijeron a mi hermana) y lo bajaron a urgencias, lugar al que llegue por la noche teniendo que cancelar unos tacos con mi carnal Efraín.

La verdad si me dio el bajón al recibir la llamada de mi hermana, por que ya han sido tantas veces que ha estado hospitalizado que pareciera que automáticamente se me cambia el chip en mi cabeza y vienen a mi esos recuerdos de estar internados, y digo estar por que no solo es mi amado padre, sino todos nosotros, los que nos quedamos con el en esos días, tanto de día como de noche (en esta ocasión nos hicieron un gran paro mi tío Víctor y mi prima Leticia).

Afortunadamente el miércoles pasado salio, osea que solo permaneció 6 días internado en la clínica y bueno, digo solo por que nos hemos llegado a aventar hasta un mes, así que esta vez fue digamos "breve" su estancia en el nosocomio.

Hoy de nuevo al estar comiendo con mi papá y mi mamá valoré el hecho de tenerlos a los dos en casa y poder disfrutar de su platica y sus anécdotas. Dios quiera que mi padre no pase de nuevo por este tipo de eventos.

Después de dos años (y cachito)

Entonces que le digo pégame pero no me dejes... I´m back